28.10.07





"Nacimos podridos en el cuerpo y en el alma, somos congénitamente inadaptados; suprimid el opio, no suprimiréis la necesidad del crimen, los cánceres del cuerpo y del alma, la propensión a la desesperación, el cretinismo innato, la viruela hereditaria, la pulverización de los instintos, no impediréis que existan almas destinadas al veneno, sea cual fuere, veneno de la morfina, veneno de la lectura, veneno del aislamiento, veneno del onanismo, veneno de los coitos repetidos, veneno de la debilidad arraigada en el alma, veneno del alcohol, veneno del tabaco, veneno de la anti-sociabilidad.

Hay almas incurables y perdidas para el resto de la sociedad. Suprimidles un medio de locura, ellas inventarán diez mil otros.

Antes la peste que la morfina, aúlla la medicina oficial, antes el infierno que la vida

No nos suicidamos todavía.

Entre tanto, que se nos deje en paz. "

La liquidación del opio. Artaud.

4 comentarios:

Anabella dijo...

Te dejo el texto in extenso. Abrazo


http://descontexto.blogspot.com/2007/10/la-liquidacin-del-opio-de-antonin.html

Anabella dijo...

(no alcanza a salir :P) esta es la parte final del link

la-liquidacin-del-opio-de-antonin.html

ATTAKE MASSIVO dijo...

Hola, escribo desde colombia y quería compartir con uds algo que escribió una colombiana llamada Maria Mercedes Carranza, el texto se llama "ARTAUD ENTRE PALABRAS"

Antonin Artaud está sentado
frente a su peor enemigo: Antonin Artaud
a quién observa como un espectáculo inútil.
Tiene los nervios drogrados con opio
y trata de escribir un poema
que ha de ser la vida misma. Por ello
solo escribe sollozos, blasfemias, gritos.
Pero nadie oye a Antonin Artaud:
todos estan muertos, se sabe,
y él trata de herirlos, para que se despierten,
con su desafiante solidaridad.
Lucha a dentelladas contra los invisibles demonios que envenenan el aire.
En el asilo para locos de Rodez,
cabizbajo, desdentado y baboso
Antonin Artaud ha perdido.
Como un niño de cuatro años, dócil, aprende de nuevo las primeras palabras.
El feroz resplandor del naufragio
lo ilumina repentinamente y ahora
es Artaud el resucitado. Ahora vuelve a la vida, pero parido por él mismo:
"yo soy mi hijo, mi padre, mi madre y yo".
Un último gesto solitario lo cura por fin
-hospital de Ivry, un 4 de marzo de 1948-
de la desdicha de estar en el mundo.
Antonin Artaud olvida para siempre a Antonin Artaud.


Ahí se los dejo y en colombia hay muy buena literatura... hasta pronto... adrián palacios (siempre escribo mi nombre con minuscúlas, no se por que...)
niltonpalacios@hotmail.com

Nadie dijo...

Que interesante tu blog...