22.5.09






Y si luego, cada vez más personas comenzaron a convertirse en bichos bolitas, bichos embolias.
Y quería una noche, sólo una con Erica García, para amarla mucho, y a la mañana tomar mate, esperando a Mollo, que había ido a la panadería de la vuelta a comprar pancitos negros y 3 facturas: dos tortitas negras y un vigilante. Nunca dulce de leche. El dejó de consumirlo hace unos años, en la epoca de trasición de ballenon sheguo a sheguo sin más.

Además, en la heladera no había dule de leche, Erica y yo habíamos usado la mitad del potecito de 250gs en nuestros cuerpos que parecían tostadas quemadas.

2 comentarios:

Ye. dijo...

:)

Laura dijo...

How fun