15.3.11

La camiseta fucsia

Estan lindo ir por la calle en bici y cruzarse a Alberto Bassi en la esquina, y mirarlo sonriendo y que levante su mano derecha y te salude, mientras charla con se vecina.
Nuestros gatos podrían ser amigos ideológicos, Alberto.
Sos un genio, Alberto, y pronto te voy a ir a ver.
Porque te lo cruzas y seguís sonriendo diez cuadras más, hasta que llegas a a radio y la Presta está estacionando y salís al aire habando de vegetarianismo con Galván y los mates de Mimicha, tan ricos y amorosos.
Y todo así, que la entradita anterior se queda sin efecto, sin sentido eso de no sé lo que quiero. Quiero todo y nada, no quiero algo, voy queriendo.
Y me encanta la idea, por ejemplo, de ir a bicicletear por recovecos retorcidos a reencontrarme con la vidita escondida.

3 comentarios:

Andre εїз dijo...

Justito ayer estaba sentada en la plaza con una amiguita que recién se viene a estudiar y es de la costa, me decía que lo que más extrañaba era el mar, para ir a relajarse y pensar. Como acá, en La Plata, no hay mares, ni lagos, ni ríos, (sin tener en cuenta la laguna estancada del bosque) yo le dije: mi momento de descargue, reflexión y felicidad es subirme a la bici y pasear por cualquier lado, entre calle y calle, recorriendo cualquier lugar.
¿Que bello andar en bici no? A mi me encanta! jaja las pequeñas cosas hermosas de todos los días!
Saludos.

Frankie. dijo...

:)

Violeta Color dijo...

A veces tus palabras saben a airecito, de ese que se siente al andar en bicicleta.

=)

sí,más sonrisas