19.4.11

Muchos acentos y la ilusión

Abro esta página sin saber qué es lo que voy a decir, pienso cosas mientras hago pis, mientras me lavo los dientes y cuando me siento acá, esas cosas ya salieron de mí y se quedaron, en el baño, claro.
Donde pertenecen, en el baño mental del ser.
Decido de todos modos, seguir escribiendo y comenzar a guardar estos parrafitos en borrador hasta ser capaz de darles una forma más acorde a algo que no sé qué es.
Pero al instante me doy cuenta de que no creo en los borradores, nunca creí.

Y recuerdo esa esquina. Esa manzana triangular que contiene esbozos de mi vida amorosa amortiguadora de soledad, sufrimiento y pesares existencialistas.
Él, en esa casita. Cuando Pipa se fue y la secuestró el vecino, cómo sufrimos en esa aventura dadaísta de pseudocasados. Me hacía la loca diciéndole cana al señor secuestrador. Subversiones de nena un poco desubicada. Subversiones al pedo.
Vos, no sé por qué te recuerdo en esa esquina, ni siquiera sé cuál de todas las veces que nos volvimos caminando fue. No era de noche todavía, pero te recuerdo ahí, cansado, protestando contra la caminata desacostumbrada. Y yo, apurada, queriendo llegar a casa para abrir ese faso y fumar esa cerveza. Lo usual. Cojer. Música. Droguita. Y nosotros.
La rutina doliente de tercer ojo.

1 comentario:

Blogger Pechocho dijo...

Mi Blogger Pechocho muda de peil...

Saludos pastillosos

http://blogs.eluniversal.com.mx/eldesfil/