28.2.13

La hormiguita viajera


Soy mujer, estoy consciente de eso. Y también soy consciente de que las diferencias de género algunas veces son más importantes que otras, sobre todo cuando se recorren culturas diferentes, con costumbres nuevas, desconocidas para una que viene del sur y de ambientes (pseudo) alternativos en donde se defiende la lucha de género y al a vez se aboga por un androginismo quizás ficticio.
Ser mujer y recorrer América es una aventura aparte. Preparate para aguantar "piropos" que no son tales, para soportar miradas que te calan los huesos y chistidos que pretenden que te des vuelta y corras a los brazos del silbador.
Si decidis hacer dedo, mochila al hombro, sabé que en Brasil, por ejemplo, las compañeras trabajadoras de la carne, como las llamo yo, más conocidas como prostitutas, suelen trabajar en la ruta, así que si estás sola pidiendo la carona, es probable que, a pesar de tu mochila, el camionero te confunda con una de ellas y te quiera dar. Lisa y llanamente. Te aconsejamos buscarte un compañero o compañera de ruta para evitar malos entendidos.
Es probable que portar un par de tetas te facilite ciertas cuestiones como conseguir el dedo, que te regalen comida, e incluso que te hagan descuentos.
Queda es vos y en el feminismo interno que todas poseemos aceptar esos regalos o rechazarnos en nombre de la emancipacion femenina. 
Por ultimo, es aconsejable despojarse de todo tipo de cosmeticos  y boludeces femeninas que el sistema te dice que dedes usar. LLevate solo un shampucito, un jabon, quizas una crema humectante, la pincita de depilar, el espejito  y nada mas. Olvidate de depilarte y de cargar con porquerias como pinturas, esmaltes, quitaesmalte, algodoncito, gasas, incluso deja las toallitas femeninas y los tampones y, si te animas, investiga un poco sobre la copita menstrual, antes de largarte a la aventura. Bon voyage!

1 comentario:

Tina Fluoxe dijo...

me gusta que estés de vuelta :)