28.6.14

Busca para que recuerdes que ya tienes

Estoy teniendo unos sueños terriblemente perturbadores. Mi mente inconsciente está bastante alteradita últimamente.
Imaginate que en un mismo sueño mezclé a B. y al Tribunal en donde trabajaba, pero en el sueño todavía no había renunciado y me enloquecía tomando esa decisión. Creo que eso se me metió un poquito porque ayer mi viejo me dijo que mi hermano fue nombrado secretario de un juzgado penal en Salta.
Todos en el Poder Judicial.
Y yo tan llena de rastas.
Soy la oveja negra de la familia.
Antes al menos era inteligente. Ahora, como no ejercito mi cerebro, este se achancha.

Necesito empezar a preguntarle al Universo algunas cositas.
Qué quieres que haga?
A dónde quieres que vaya?
Qué quieres que diga?

Quizás mi vida esté tomando un nuevo camino. De a poquito.
A pesar del perturbador sueño de ayer (tenía que ver el próximo partido del mundial en el tribunal, entonces también allí había un resto diurno, unas fotos que subieron mis exs compas viendo los partidos, hice un comentario y ni me registraron, sin embargo, extrañan a la jueza que se jubiló hace un año), confío en el Universo, en que estoy acá por algo y que estaré allí donde tenga que estar.
Lo que más me gusta de mí ahora es que, luego de este viajezote que me mandé, sé que tengo la capacidad de vivir en dónde sea y en cualquier situación, puedo estar bien con nada. Bueno, no pasé frío nunca por cuestiones geográficas, pero si he dormido días y días en el piso, y de hecho, ahora que recuerdo, en Mérida (Venezuela) no teníamos agua caliente y sí hacía frío. Los cerros estaban nevados allá arriba.
Se llama curtirse.
Algo de lo que me enorgullezco.
Estoy menos inteligente, pero más curtidita.
Algo que la academia no te da.
Se trata de equilibrar.

Ya. Por qué estoy escribiendo tanto sobre mí?
Y no sobre cuestiones generales del mundo? de la vida?

Algo ajeno y que me pone contenta: Estamos preparando una fiesta de cumple sorpresa para "Alguien".
Y le compré una piñata. Es un burrito violeta, todo gordito y petiso. Qué divertido, no veo la hora de calzarnos la gopro y empezar a darle duro al burro. Le voy a poner cacahuates y paletas. Y lo que consiga.
 
Algo propio y que me gratificó, pero también me hizo pensar: Esta semana hice una sesión de fotos de 21 personas. Nadie "podía" hacerla y yo dije que si. Claro. Una enorme familia de Monterrey. Debo confesar que al principio me encontré un poco arisca con la idea de tratar con 21 tipos y tipas, pero a los diez minutos de estar ahí, me sacaron sonrisas y comentarios simpáticos (fingía un poco, lo sé, me quería ir), y después de conocerlos más me enamoraron. Hermosos. Cómo se trataban los hermanos. Cómo se divertían, lo educado de los niños. Todo. Quiero una familia así. Si es política no me importa, quiero que una flia así me adopte y me mime mucho.
Por suerte en una semana llegan los papás de mi roomie y los adoptaré yo a ellos. 
Me voy con el sol.

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